Consejos para montar en bici con lluvia

La lluvia es la inclemencia meteorológica más difícil de combatir montando en bici. Pero, con los consejos que os vamos a dar, podréis hacerle frente y seguir disfrutando de la bici.

Ropa ciclista para lluvia

En todas las actividades físicas realizadas al aire libre, el problema más importante es la regulación de la temperatura corporal y, para lograrlo mediante la ropa, la mejor solución es utilizar un sistema de capas. En este artículo vamos a analizar la capa externa, que es la que nos protege de la lluvia, pero tenéis amplia información de todas en este otro artículo sobre El sistema de capas en el ciclismo.

Para enfrentarnos a la lluvia, el requisito imprescindible de la capa externa es que sea impermeable o resistente al agua. La impermeabilidad se mide en columna de agua que es una medida que se calcula en laboratorio y equivale a la cantidad de agua en milímetros que soporta una prenda antes de que el líquido la traspase. Es conveniente elegir la columna de agua de nuestras prendas según la cantidad de lluvia y el tiempo de exposición. Nuestro consejo es que elijáis prendas con una columna de agua mínima de 5.000 mm. para lluvias ligeras. En la siguiente tabla tenéis una referencia para acertar en vuestra elección.

Pero, hay otro factor muy importante que tenemos que tener en cuenta al elegir nuestras prendas para la lluvia: la transpirabilidad. Es decir, la capacidad que tiene el tejido para expulsar la humedad interior que proviene, principalmente, del sudor.

Ambas propiedades parecen contrapuestas, pero las membranas y tejidos técnicos modernos han conseguido unir las dos propiedades en un mismo tejido, aunque esto implica un aumento de precio. Un chubasquero de plástico barato puede servir para un chubasco puntual y una corta exposición, pero en una actividad de intensidad aeróbica y largas exposiciones a la lluvia será casi imposible mantener la temperatura corporal, debido al sudor que nos empapará. Y, en el otro extremo, encontramos el mítico y pionero ®Gore Tex, que nos ofrece una columna de agua de casi 30.000 mm. con la máxima transpirabilidad que alcanza una prenda impermeable.

Truco: Llevad una camiseta interior y unos guantes secos protegidos con una bolsa estanca en la mochila o en un bote portaherramientas. Por mucho que os protejáis, es cuestión de tiempo que lleguéis a mojaros si la lluvia es muy intensa o se prolonga durante horas, y una camiseta y unos guantes secos os pueden salvar de una hipotermia y permitiros terminar vuestro recorrido.

Tendremos que buscar un equilibrio entre impermeabilidad, transpirabilidad y presupuesto según la actividad que vayamos a realizar bajo la lluvia.

Para el tronco inferior y las piernas, encontraremos culotes con tratamientos hidrofóbicos y con membranas resistentes al agua en las zonas más expuestas como la parte baja de la espalda y las rodillas. Pero, para condiciones extremas o muchas horas de exposición, es recomendable llevar pantalones impermeables que podemos usar encima de los culotes, como el modelo Endura Hummvee Waterproof.

Imagen: Gore Wear con Fabian Cancellara

Con los guantes, tenemos que seguir el mismo planteamiento y los encontraremos también con diversos niveles de impermeabilidad y transpirabilidad. Pero, si vamos a estar horas bajo la lluvia, los guantes de neopreno son los únicos que garantizan una temperatura de confort aceptable, como hacen con los trajes de buzo, aunque solo son aconsejables para esas condiciones extremas, pues no transpiran.

Imagen: Guantes de neopreno Castelli Diluvio
Truco: En el equipo de emergencia podéis llevar, junto a la herramienta y los repuestos, unos guantes de plástico del tipo de las gasolineras. En casos extremos y a falta de otros medios, si los ponéis debajo de los guantes mojados, os aislarán de la humedad. Os sudará la mano, pero mantendrá mejor la temperatura que con el guante mojado solo.

Para mantener los pies secos y calientes, las opciones son las botas específicas con membranas técnicas, los calcetines impermeables y los cubrezapatillas con distintos niveles de impermeabilidad y protección térmica, según la temperatura.

Imagen: Cubrebotas Castelli Diluvio 2 Road
Truco: Sellad el anclaje de las calas en la suela de las zapatillas, porque es una entrada fácil del agua al interior. Podéis hacerlo desde el interior, poniendo cinta americana debajo de la plantilla, cubriendo la zona abierta de las calas, o bien sellando con silicona por el exterior todos los orificios que quedan libres.

Un último consejo para elegir vuestra ropa: prestad más atención que nunca a la visibilidad de las prendas, pues se reduce mucho con la lluvia, especialmente si vais a conducir por vías con tráfico a motor.

Si queréis más información para elegir la ropa adecuada, os recomendamos de nuevo el artículo sobre El sistema de capas en el ciclismo y este vídeo sobre Cómo elegir ropa de ciclismo para la lluvia.

Casco y gafas

Cuando llueve, podemos proteger la cabeza con cubrecascos impermeables, y, aunque algunos modelos tienen fundas específicas, destacamos propuestas como la de Velotoze, que nos ofrece una cubierta de latex adaptable a casi todos los tipos de casco, con la ventaja de que la podemos quitar y poner con mucha facilidad y guardarla sin ocupar apenas espacio, cuando no la utilizamos. También podemos usar sotocascos con membranas técnicas, sobre todo si las temperaturas son bajas.

Imagen: Cubrecasco Velotoze

Y no podemos olvidar las gafas, pues serán tan necesarias como siempre y protegerán los ojos de la salpicaduras de agua y barro que pueden hacer la conducción incómoda y peligrosa. Es habitual que muchos ciclistas se las quiten por que se empañan o llenan de agua, impidiendo la visión, pero también hay consejos para minimizar estos inconvenientes.

Para evitar el empañado, es conveniente usar modelos abiertos que no se ajusten excesivamente a la cara y, si es posible, con tratamiento antivaho y aperturas de ventilación. Y una solución con muy buenos resultados y válida para todas las gafas son los sprays antivaho.

Las viseras reducen considerablemente el impacto de las gotas de la lluvia en las gafas, por lo que es muy recomendables llevarlas. Si se la habéis quitado al casco, ponedla para la lluvia. Y si no la tenéis, podéis usar una gorra de ciclismo con visera a modo de sotocasco.

En cuanto al tipo de lentes, las fotocromáticas se adaptan a condiciones de luz cambiantes y son la opción perfecta para salidas con incertidumbre sobre el tiempo. Pero, si tenemos la certeza de que todo el recorrido va a transcurrir con el cielo nublado y escasa luz, unas lentes transparente son la opción ideal, aunque siempre con protección contra los rayos UV, no lo olvidéis.

Imagen: Oakley Radar Ev Pitch

Accesorios para la lluvia

Aparte de la ropa y equipo personal, hay accesorios que nos harán mucho más fácil afrontar la lluvia con la bicicleta. Vamos a repasar los más importantes.

Guardabarros

Son el accesorio imprescindible para circular con lluvia y los hay para todo tipo de bicis. Indiscutibles en uso urbano, se cuestiona a veces por usuarios de carretera y MTB, pero, salvo que vayáis a competir, os aconsejamos que los montéis, porque la diferencia es abismal. Nos protegen de las salpicaduras de las ruedas que, en ocasiones, nos lanzan más agua desde abajo que la propia lluvia y todo el barro, pues este no cae del cielo.

Imagen: Guardabarros Topeak Defender

Luces

Tal como os hemos dicho en los consejos para elegir la ropa, la visibilidad se reduce considerablemente con lluvia, por lo que es muy recomendable llevar luces aún de día, sobre todo para uso urbano y carretera. En este artículo os explicamos Cómo elegir luces para ciclismo .

Imagen: Topeak Mini USB Combo

Bolsas y fundas

Hay una gran variedad de fundas, alforjas y bolsas estancas para proteger todo lo que llevéis en vuestras salidas, sobre todo en uso urbano, que es donde se suelen llevar los objetos más delicados como ordenadores, documentos, ropa de cambio, etc.

Izquierda: Alforjas Backroller Classic Ortlieb | Derecha: Endura Luminite Cover

Mecánica y conducción con lluvia

También la bici sufre especialmente con el agua y el barro, y es conveniente tomar algunas medidas especiales sobre mecánica y mantenimiento:

  • Lubricar bien la cadena con aceites específicos para condiciones húmedas.
  • Limpiar y secar bien la bici al llegar a casa, especialmente la transmisión, y lubricar de nuevo para evitar oxidaciones.
  • Vigilar con más frecuencia el desgaste de frenos y transmisión.
  • Montar neumáticos especiales para terreno mojado, tanto de MTB como de carretera y uso urbano.
  • Bajar las presiones habituales alrededor de un 10% para mejorar el agarre, con cualquier neumático que llevemos.
  • Montar cubiertas específicas para barro si se trata de MTB y este elemento va a ser el protagonista principal o absoluto de nuestra salida. Pero solo para barro, porque no van bien en otro tipo de terrenos.

Y también tenemos que tener precauciones adicionales en la conducción de la bici sobre mojado:

  • Aumentar la distancia de seguridad con otros ciclistas y vehículos.
  • Reducir la velocidad en las curvas.
  • Frenar con suavidad y anticipando la frenada para compensar la mayor distancia necesaria y la falta de adherencia.
  • No frenar sobre las señales pintadas en la calzada: líneas, pasos de cebra, stop, ceda el paso, etc. Son extremadamente resbaladizas cuando se mojan, especialmente si se contaminan de aceite.
  • Evitar los grandes charcos, por si ocultan sorpresas como baches, grietas, bañeras de barro o una profundidad mayor de la que esperamos, y, si no hay más remedio que pasarlos, hacerlo a baja velocidad para tener más margen de reacción y evitar caídas.
  • Evitar las manchas de aceite por posibles deslizamientos y para que no salpique a la bici contaminando los frenos.

Siguiendo estos consejos, será mucho más fácil seguir usando la bici sin dejar que nos pare la lluvia. Encontraréis todos los productos citados y un asesoramiento profesional en las tiendas Mammoth y en https://www.mammothbikes.com/.

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