Cómo elegir bien una bici de niño

La bici es el regalo que más ilusión nos ha hecho durante generaciones, pero, además, el ciclismo es un forma fácil de acercar a los niños al deporte y al aire libre y promueve valores importantes como la independencia, la autoestima y el esfuerzo.

Por eso, desde Mammoth, hemos preparado unos consejos para elegir bien la bici adecuada para cada edad y hacer que esa primera experiencia sea memorable y convierta a ese niño en un ciclista para toda la vida.

Tallas de bicis infantiles

Para elegir bien una bici de niño, los factores más importantes son: la talla o tamaño de la bici, y el tipo de bici según la fase de aprendizaje del niño o el uso previsto: iniciación, recreo, montaña, Bmx, etc..

En las bicis infantiles, la talla se define por el tamaño de la rueda y las hay de 10, 12, 14, 16, 18, 20 y 24 pulgadas, llegando algunas marcas hasta las 26 pulgadas con bicis orientadas a usuarios infantiles o juveniles. La elección de talla de bici correcta para cada niño es recomendable hacerla según la altura, más que por la edad, porque puede haber diferencias en el desarrollo y crecimiento de los niños. En la siguiente tabla, indicamos la relación del tamaño de rueda con la altura del niño y el rango de edad media para esas alturas, según el percentil medio de los niños en España.

Tabla de tallas

A partir de 155 cm de altura, pueden utilizar las bicis con ruedas de 26” que hemos citado, o las tallas más pequeñas de las bicis de 27,5”.

Cuando superan los 160-165 cm de altura, ya pueden usar bicis de 27,5” y 29” eligiendo la talla adecuada, que ya no se mide por el tamaño de las ruedas, sino por el tamaño y geometría del cuadro y según la altura de pierna. La elección correcta de la talla en bicis de adulto la veremos en una próxima entrada de este blog. (sustituir esta frase por el link cuando esté desarrollado)

Esta tabla es una primera aproximación para orientar la elección de la bici, pero hay otros factores importantes que vamos a analizar a continuación en las distintas fases de nuestros pequeños ciclistas.

Bicis de iniciación: Ruedines vs Andadores

Habitualmente, entre los 2,5 y los 3 años superan la primera fase de aprendizaje con andadores y bicis de iniciación, que llevan ruedas de 10” y 12” pulgadas, aunque esta edad depende de diversos factores y se puede prolongar hasta los 5-6 años, en cuyo caso, el proceso de aprendizaje se hará con diámetros de rueda mayores.

El sistema tradicional de aprendizaje, durante mucho tiempo, ha sido el uso de bicis con ruedines que familiarizan al niño con la dinámica del pedaleo y la frenada, hasta que, en la fase final, se enfrentan al reto de mantener el equilibrio sin ruedines con un adulto sujetando al niño hasta que termina soltándose definitivamente. Sin duda, este procedimiento funciona, porque la mayoría hemos aprendido con él, cuando no lo hemos hecho de forma autodidacta con cualquier bici que caía en nuestras manos, sin ayuda y con un alto precio en heridas y chichones.

Pero el sector ha evolucionado y hoy tenemos otras opciones como los andadores y bicis sin pedales o push bikes que pueden ser una alternativa más fácil, rápida y natural para adquirir las habilidades de equilibrio y coordinación necesarias para aprender a montar en bici. Con estas bicis, el proceso se hace al contrario: los niños empieza desarrollando sus habilidades psicomotrices y de equilibrio empujándose con los pies, sin preocuparse de dar pedales y con una gran seguridad, pues pueden apoyarlos en todo momento. Y, una vez adquiridas estas habilidades, les resulta mucho más natural dar el siguiente paso, que es el de dar pedales para mantener el movimiento, sin pasar por la fase previa de los ruedines.

Pero, con cualquiera de los sistemas que utilicemos, es importante que sea el niño el que decida cuándo empezar a pedalear. Los adultos podemos motivarles y animarles para que se enfrenten al reto y empiecen a disfrutar de verdad de la magia de montar en bici en equilibrio, pero nunca forzarles, pues, si el niño no se siente seguro, podemos conseguir un efecto de rechazo que retrase su aprendizaje.

La oferta de push bikes ha aumentado considerablemente en los últimos años y las vamos a encontrar con una gran variedad de precios, pesos y calidades. En Mammoth centramos nuestra oferta en productos de calidad contrastada.

Primeras pedaladas ¿Qué bici elegir?

A partir de los 3 años y hasta los 6-7 años, las opciones estarán entre las ruedas de 14” a 18” pulgadas, dependiendo de la madurez física de los niños y de su altura, según podemos ver en la tabla de tallas mostrada al principio del artículo. Con ellas, empezarán a montar en bici de verdad. En este segundo apartado vamos a analizar estas bicis.

La talla de la bici tiene que ser adecuada para su edad y altura y no caer en el error de comprar una bici más grande para que les dure más tiempo o aprovechar una bici demasiado pequeña para ellos. Una talla o tamaño incorrectos de la bici pueden ser la diferencia entre la experiencia memorable que convertirá a los niños en ciclistas o una experiencia desagradable y hasta peligrosa. Hay niños con especial habilidad o madurez física que son capaces de controlar bicis de cualquier tamaño, pero lo normal es que una bici demasiado grande sea un peligro y que no contribuya para que montar con ella sea algo agradable para el niño.

Los niños crecen rápidamente y lo habitual es que cambien de talla cada dos años. Este período lo podemos alargar con las llamadas bicis evolutivas, que suelen cubrir los primeros años y nos permiten ir modificando las medidas de la bici para adaptarse al crecimiento del niño. Especial atención merece el modelo LitleBig de Smartbikes, que comienza siendo un andador sin pedales y, dándole la vuelta a la parte trasera del cuadro, aumenta su tamaño y se le puede incorporar un pedalier convirtiéndola en una bici con pedales. Un ingenioso diseño que alarga la vida útil de la bici desde los 2 hasta los 7 años aproximadamente.

LitleBig de Smartbikes

En todo caso, estas primeras bicis suelen quedar en buen estado y se pueden aprovechar para hermanos, familiares o amigos, o para venderla de segunda mano y ayudar a sufragar la inversión de la siguiente bici. Lo que no es aconsejable es alargar su uso y privar al niño de evolucionar en su experiencia como ciclista.

Pero hay más factores a tener en cuenta, que son importantes para la seguridad, el confort y la satisfacción del niño montando en la bici.

  • La altura del cuadro debe permitir que el niño pueda apoyar los pies en el suelo sentado en el sillín, pues, en esta fase, lo más importante es la seguridad y la confianza del niño. De momento, la bici es un juguete y no hay que preocuparse por factores biomecánicos que tendremos en cuenta más adelante. Si no tenemos la posibilidad de probar la altura llevando al niño, podemos medir la longitud de su pierna por la cara interna hasta la zona perineal y comprobar que la distancia del sillín al suelo en su posición más baja es inferior a esta. Si no es así, el niño no podrá apoyar los pies y deberíamos descartar ese modelo.
Medida
  • Los puños y los mandos de frenos y cambios deben de estar adaptados al tamaño de las manos de los niños y a su fuerza. El uso cómodo de estos mandos facilita el control de la bici y garantiza la comodidad y la seguridad del niño, por eso es importante prestarles atención. Si, con nuestras manos y nuestra fuerza, probamos mandos que nos cuesta manipular, no son adecuados para los niños.
  • El peso de la bici también marca grandes diferencias en la facilidad de uso para los niños y es el punto débil de la mayoría de las bicis infantiles, cuyo diseño y elección de materiales suelen atender más a razones de precio que de ligereza. El precio de una bici ligera siempre es superior, y es entendible que busquemos gastar lo menos posible en bicis que nuestros hijos no van a usar más de dos o tres años, en la mayoría de los casos. Pero también es cierto que una bici ligera es mucho más manejable y necesita menos fuerza de nuestros pequeños ciclistas para moverlas, aumentando su control y su disfrute. En el siguiente apartado, analizamos este aspecto con más detalle.
  • La estética de la bici para el niño es tan importante o más que para un adulto. Una vez seleccionadas las bicis que cumplan los requisitos de talla y componentes, si es posible, tenemos que preocuparnos de que al niño le parezca la bici más bonita y que se sienta genial con ella. Esto también contribuirá a su felicidad cuando la use y reforzará aún más su grato recuerdo.

Comienza la aventura: Ya soy ciclista

A partir de los 7-8 años, más o menos, los niños empiezan a ver en la bici algo más que un juguete para pasear en las aceras y en el parque y, sobre todo si tienen padres o hermanos ciclistas, empiezan a sentir atracción por salir de su entorno y vivir aventuras con ellas. Según la madurez del niño y el entorno familiar, ya se plantean salir de ruta con sus padres y amigos.

Empiezan a usar “bicis de verdad” con ruedas de 20”, 24” y 26” pulgadas, que son el paso previo a su salto a las bicis de adulto, que no tardará en llegar. Analizamos a continuación los aspectos a tener en cuenta para la correcta elección de estas bicis.

  • Talla de la bici: En las bicis de 20” a 26” pulgadas, sigue siendo igual de importante elegir la talla correcta, para lo que nos podemos ayudar igualmente con la tabla de referencia de tallas según la altura del niño que mostramos al principio, y seguir los consejos dados sobre la altura del cuadro en el apartado anterior, pero con la salvedad de que, si el niño ya se plantea salidas más largas y ha ganado destreza montando en bici, bastará con que llegue al suelo con las puntas de los pies sentado en el sillín, y que el cuadro le deje espacio suficiente para apoyar estos totalmente en el suelo sin tropezar con el tubo horizontal cuando se baje del sillín. Con esto será suficiente para que se sienta seguro, pero ya va adoptando una buena posición de pedaleo que mejorará su conducción y su eficacia para distancias más largas.
  • Tipo de bici: Como en el caso de los adultos, el tipo de bici dependerá del uso más frecuente que le vayan a dar. Si el niño o los padres no se plantean salir del entorno urbano, pueden optar por una bici de paseo o mixta con cubiertas sin tacos, guardabarros y otros accesorios e, incluso, sin cambios. Pero, si pretendemos iniciar a los niños con excursiones o salidas al campo, tenemos que optar por bicis de montaña, que son muy polivalentes y les valdrán tanto para uso urbano como para salidas todo terreno. Además, su estilo les gustará más a los niños, con toda seguridad y la oferta de este tipo de bicis es enorme y tendremos una gran variedad de marcas donde elegir. Las bicis de BMX solo las recomendamos para uso urbano o el uso específico para el que se diseñan, que son circuitos de BMX, pump track, dirt, etc.. No son bicis pensadas para pedalear durante kilómetros o seguir a los adultos en excursiones por el campo.
  • Componentes: En la transmisión, predominan los cambios de 7 y 8 velocidades que se combinan con todas las opciones de plato, según el modelo. El número de platos y piñones va a estar directamente ligado con la gama de la bici, pero, en lo posible, somos partidarios de reducir los platos, salvo en aquellos casos en los que se vayan a rodar por terrenos muy escarpados, porque, en la práctica, son muchos los niños que, por simplicidad, solo usan los cambios traseros.
  • Suspensiones: En las bicis infantiles de MTB de 20” a 26” pulgadas ya podemos encontrar suspensiones, aunque, casi siempre, son solo delanteras. Salvo en modelos de gama alta, los amortiguadores traseros son simples muelles que no cumplen su función y solo aportan peso extra. En el caso de las horquillas, hay más variedad, sin necesidad de llegar a la gama alta, pero no consideramos que sea un factor importante, salvo que el niño vaya a realizar recorridos con cierta dificultad. En este caso, tenemos que mirar que la horquilla tenga una calidad mínima y que no sea un simple adorno que no aporta calidad de conducción y sí un peso extra importante. Sin embargo, y volviendo a prestar atención al gusto del niño, la horquilla puede hacer la bici más atractiva para ellos, porque se parecen más a las bicis de los adultos, así que tendremos que optar por una solución u otra en función de las circunstancias y las preferencias del niño.
  • Peso de la bici: En la gama anterior de bicis de hasta 18” pulgadas ya os decíamos que el peso puede ser un factor que mejore el control y la seguridad del niño y, por tanto, su satisfacción. Pero, a partir de los 7-8 años, aumenta el tamaño de sus bicis y la dificultad de sus recorridos, y el peso de la bici es aún más importante. El porcentaje medio del peso de la bici de un adulto sobre su peso corporal ronda el 16%. Si hacemos el mismo cálculo para niños de 9 años, por ejemplo, este porcentaje se puede ir hasta el 50-60% en las bicis de gama más económica, como si nosotros montáramos con una bici de ¡40 kg.!

En este vídeo de nuestro canal de Youtube Mundo Mammoth, ampliamos la información sobre estos datos y presentamos las bicis de Woom, una marca que ha prestado especial atención al peso de las bicis infantiles desarrollando las más ligeras del mercado

En Mammoth hacemos una cuidada selección de bicis infantiles que harán mucho más fácil buscar las que se adapten perfectamente a las necesidades de los niños y a nuestro presupuesto. Podéis ver nuestro amplio catálogo con las marcas más importantes del sector y una amplia gama de precios.

Accesorios imprescindibles

Una vez elegida la bici, tenemos que completar el equipo de nuestros hijos para garantizar su confort y, sobre todo, su seguridad.

  • El casco es el accesorio más importante para montar en bici y nunca deberían de hacerlo sin él. Es un elemento de seguridad que puede evitar lesiones importantes y, en su compra, el precio no debería de pesar tanto como en otros componentes. Nuestro consejo es que elijamos un casco que se pueda ajustar bien a su cabeza, que la proteja correctamente en caso de caída y que sea atractivo. Si al niño le resulta cómodo y, además, le mola, será mucho más fácil convencerlo de que lo lleve siempre. En Mammoth podéis encontrar una amplia gama de cascos de bici para niño reúnen estos requisitos:
Cascos
  • Las gafas protegerán los ojos de objetos extraños, salpicaduras, etc.. y las incluiríamos en el equipamiento imprescindible, junto con el casco.
  • Los guantes evitarán heridas en las manos si se caen, algo que, al principio, es muy probable.
Gafas
  • Protecciones, como coderas y rodilleras, aportarán una seguridad extra.
  • Ropa de ciclismo para completar el equipo como maillots, culotes o chaquetas.

Confiamos en que estos consejos sean útiles para elegir la bici más adecuada para los pequeños ciclistas y que esto contribuya a que la bici entre en su vida para siempre.